Materialidades que conectan nuestros espacios con la tierra.
Las fibras naturales han dejado de ser un recurso exclusivo de las casas de verano
para convertirse en el ingrediente esencial de cualquier hogar urbano que busque calma.
El mimbre, el ratán, el sisal y la palma ya no son solo materiales;
son conductores de una filosofía de vida más lenta y conectada con la naturaleza.
Lo interesante de este año es cómo estas fibras
se han sofisticado a través del diseño de autor.
Ya no vemos solo el canasto tradicional;
vemos lámparas que parecen esculturas flotantes y
alfombras con tramas complejas que definen espacios enteros.
Las fibras naturales tienen la capacidad única de "suavizar" los interiores modernos,
aportando una paleta de colores tierra que descansa la vista y el espíritu.
Sugerencia de estilo:
Para evitar que el espacio se sienta demasiado rústico,
combiná las fibras naturales con materiales "fríos" como el cemento alisado o el hierro.
Una gran lámpara de mimbre sobre una mesa de diseño industrial
crea un equilibrio perfecto entre lo moderno y lo ancestral,
demostrando que lo artesanal es el complemento ideal para la arquitectura actual
